Julia Roberts regresa al cine con la cinta 'Comer, rezar, amar' y se ve espectacular, parece que le sentaron bien los años y la maternidad pues se ve más madura y guapa que nuca. La cinta es dirigida por Ryan Murphy (Glee) y aunque tiene una fotografía extraordinaria, en cuestión dramática se queda un tanto ligera. Aunque no hay psiquiatras ni antidepresivos de por medio, la cinta gira en torno a Liz (Julia Roberts), una mujer con un gran vacío que decide dejarlo todo para encontrarse. La historia se divide en cuatro partes, NY, ciudad en la que nuestra protagonista lo pierde todo, Roma, en la que la comida la ayuda a superar la pérdida, India, en donde se encuentra a ella misma a través del rezo y finalmente Bali, donde reencuentra el amor. La historia es algo lenta pero tiene buenas reflexiones sobre la vida y los momentos difíciles, las actuaciones son decentes, James Franco y Bardem hacen lo suyo para complementar la sonrisa en pantalla de Roberts. Recomendamos la cinta a quienes quieran pasar un rato relajado sin explosiones, personajes históricos o narcotráfico y que quieran ver una cinta con una fotografía impecable, buen soundtrack y por supuesto la mágica sonrisa de Julia Roberts. Tres estrellas y media de cinco. Perry.



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