Aunque el juez le había dado otros 30 días de prisión por haber recaído en las drogas, el abogado de Lindsay Lohan apeló y la liberaron. Lohan tuvo que pagar 300 mil dólares de fianza para poder salir de prisión y otra vez tendrá que llevar un brazalete anti alcohol y someterse a nuevas pruebas anti drogas. Una lástima que la ley de Los Ángeles no tome en serio el peligro por el que atraviesa Lindsay y esperamos que no muera de una sobredosis. Perry.



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