La segunda parte de 'Crepúsculo' se colocó en la cima de la taquilla más por la mercadotecnia y fans pubertas, que por una historia fuerte e interesante. El principal problema de la cinta es el planteamiento romántico de Jacob y Bella y la ausencia de Edward, situación que hace que la audiencia se 'enamore' de una posible relación entre el hombre lobo y la 'vampire lover'. La película completa es un 'no pasa nada' combinado con una especie de catálogo de Abercrombie & Fitch muy carente de la acción que dio fama a la primera cinta. Los efectos siguen estando chafísima (¿que tal el primer lobo virtual que parece jabalí?) y las actuaciones ni se digan, a Bella le caerían perfecto un par de 'Red Bulls' para quitarse la inmensa hueva que se carga. Por otro lado, sigo sin entender ¿porque las adolescentes prefieren a un emo pálido y con los labios pintados, a un mamey machín que las defienda como lobo (literal)? Para mi no hay más 'Twilight' pues quedé sin ganas de ver una tercera parte y esque en serio, ¿a quien le puede importar lo que pase entre un wampiro asexuado y una awebada crónica? Dos estrellas de cinco. Perry.



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