
Tuve la oportunidad de ver la sexta entrega de Harry Potter este fin de semana y lo único que puedo decir es: ¡paja! Eso es. Paja. Si bien como toda cinta de Harry Potter, es un despliegue de efectos visuales y sonoros, la mayor parte de 'El príncipe mestizo' se me hizo intrascendente y una forma de exprimir más dinero a la vaca del maguito. Hay un momento que debió ser climático (no voy a decir cuál para evitar
spoilers) que pasó sin pena ni gloria y que restó importancia a uno de los personajes más importantes de la saga. Mal adaptada y con una subtrama de romanticismo estudiantil, la sexta entrega deja mucho que desear. Habrá que esperar a ver las últimas dos cintas (o no) para ver si se reivindica la serie. Para concluir, muy desmerecido el 'boom' mercadológico que llevó esta cinta a romper récords, y que la coloca muy debajo de las últimas 3 cintas de Harry Potter. Le doy 3 estrellas de 5.
Perry.
No hay comentarios:
Publicar un comentario