
Había una vez una ¨princesa¨ llamada Britney a la que no le gustaban los príncipes así que decidió casarse con un bailarín/vividor llamado Kevin, todo parecía amor y felicidad hasta que un buen día la princesa enloqueció; su cabello e hijos perdió aunque unos cuantos kilos ganó. Ahora como si esto fuera poco, la ¨princesa¨ tendrá que pagar 120,000 dólares por las cuentas legales de su ex accesorio/esposo Federline, esto fue ordenado por la Corte Superior de Los Angeles, la razón, muy simple es ella la que gana más dinero aunque claro es él quien cuida a los niños. Parece que las leyes Californianas aplican el que gana paga! Livier



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